Descripción
La crónica es el género periodístico más preciado por los lectores. Cultivado por grandes maestros de la prosa —desde Ryszard Kapuściński hasta Gabriel García Márquez—, su estructura narrativa no está atada a la urgencia ni a la precisión de la noticia. El cronista se permite (re)construir el devenir de los acontecimientos desde una mirada comprometida, rigurosa y sensible, hasta encontrar el “alma” de cada historia y su sentido perenne, aquel que le permite trascender la coyuntura y proyectarse como parte del complejo devenir de la condición humana.
En estas crónicas y entrevistas de Alejandro Fara hay, además de información y reflexión, olores, sabores y sensaciones. El cronista se sumerge sin prejuicios en historias y personajes que lo interpelan, y asume los riesgos de una inmersión casi etnográfica en la realidad. Lejos de la distancia del observador imparcial que contempla impasible las desgracias ajenas desde la atalaya de una inexistente objetividad periodística, Fara se compromete con su tiempo y su entorno: se mimetiza con los protagonistas, se indigna ante la opresión y se rebela contra la injusticia, la arbitrariedad y las agoreras profecías de un destino falsamente (pre)establecido desde el poder. De esa rebeldía —que debería ser intrínseca a la profesión— surgen estas crónicas y entrevistas, en las que conviven la mezquindad y la miseria con la resistencia y la utopía de las personas “de a pie”.








